TIPOS DE CONTRACIONES MUSCULARES
Contracciones isotónicas:
Se
define contracciones isotónicas, desde el punto de vista fisiológico, a
aquellas contracciones en la que las fibras musculares además de
contraerse, modifica su longitud.
Las contracciones isotónicas son
las más comunes en la mayoría de los deportes, actividades físicas y
actividades correspondientes a la vida diaria, ya que en la mayoría de
las tensiones musculares que ejercemos suelen ser acompañadas por
acortamiento y alargamiento de las fibras musculares de un músculo
determinado.
Las contracciones isotónicas se dividen en:
concéntricas
excéntricas
Contraccion concéntrica:
Una
contracción concéntrica ocurre cuando un músculo desarrolla una tensión
suficiente para superar una resistencia, de forma tal que este se
acorta y moviliza una parte del cuerpo venciendo dicha resistencia. Un
claro ejemplo es cuando llevamos un vaso de agua a la boca para beber,
existe acortamiento muscular concéntrico ya que los puntos de inserción
de los músculos de juntan, se acortan o se contraen.
En síntesis
decimos que cuando los puntos de inserción de un músculo se acercan la
contracción que se produce la denominamos "concéntrica"
Contracción excéntrica:
Cuando
una resistencia dada es mayor que la tensión ejercida por un músculo
determinado, de forma que éste se alarga se dice que dicho músculo
ejerce una contracción excéntrica, en este caso el músculo desarrolla
tensión alargándose es decir extendiendo su longitud, un ejemplo claro
es cuando llevamos el vaso desde la boca hasta apoyarlo en la mesa, en
este caso el bíceps braquial se contrae excéntricamente. En este caso
juega la fuerza de gravedad, ya que si no se produciría una contracción
excéntrica y se relajaran los músculos el brazo y el vaso caerían hacia
el suelo a la velocidad de la fuerza de gravedad, para que esto no
ocurra el músculo se extiende contrayéndose en forma excéntrica.
En este caso podemos decir que cuando los puntos de inserción de un músculo se alargan se producen una contracción excéntrica.
Contracción isométrica:
En
este caso el músculo permanece estático sin acortarse ni alargarse,
pero aunque permanece estático genera tensión, un ejemplo de la vida
cotidiana sería cuando llevamos a un chico en brazos, los brazos no se
mueven, siempre mantienen al niño en la misma posición y generan tensión
para que no se caiga al piso, no se produce ni acortamiento ni
alargamiento de las fibras musculares.
Con lo cual podríamos decir
que se genera una contracción estática cuando generando tensión no se
produce modificación en la longitud de un músculo determinado.
Contracciones auxotónicas:
En
este caso es cuando se combinan contracciones isotónica con
contracciones isométricas, al iniciarse la contracción se acentúa más la
parte isotónica, mientras que al final de la contracción se acentúa más
la isométrica
Un ejemplo práctico de este tipo de contracción lo
encontramos en las camas del Método Pilates, cuando se trabaja con
"resortes" estos se estiran hasta un cierto punto, el músculo se contrae
concéntricamente, mantenemos unos segundos estáticamente
(isométricamente) y luego volvemos a la posición inicial con una
contracción en forma excéntrica.
Contracciones Isocinéticas:
Se
trata más bien de un nuevo tipo de contracción por lo menos en lo que
refiere a su aplicación en la práctica deportiva. Se define como una
contracción máxima a velocidad constante en toda la gama de movimiento,
son comunes en aquellos deportes en lo que no se necesita generar una
aceleración en el movimiento, es decir por el contrario en aquellos
deportes que lo que necesitamos es una velocidad constante y uniforme
como puede ser la natación o el remo, el agua ejerce una fuerza
constante y uniforme, cuando aumentamos la fuerza el agua aumenta en la
resistencia, para ello se diseñaron los aparatos isocinéticos para
desarrollar a velocidad constante y uniforme durante todo el movimiento.
Aunque
las contracciones isocinéticas e isotónicas son ambas concéntricas y
excéntricas, no son idénticas sino por el contrario son bastante
distintas, ya que como dijimos anteriormente las contracciones
isocinéticas son a velocidad constante regulada y se desarrolla una
tensión máxima durante todo el movimiento.
Calambre
El calambre es una sensación desagradable
causada por una contracción involuntaria, generalmente de los músculos.
Puede ser causada por una insuficiente oxigenación de los músculos o por
la pérdida de líquidos y sales minerales, como consecuencia de un
esfuerzo prolongado, movimientos bruscos o frío. El envenenamiento o
ciertas enfermedades también pueden causar calambres, particularmente en
el estómago.
Un calambre también se puede definir como una contracción súbita y dolorosa de un músculo o de un grupo de ellos.
Suele
pasar en las personas sanas, especialmente después de un ejercicio
intenso y con gran actividad muscular. Algunas personas tienen calambres
en las piernas mientras están durmiendo. Los calambres pueden ser
consecuencia de una alteración de la irrigación sanguínea a los
músculos; por ejemplo, después de comer la sangre fluye principalmente
hacia el aparato digestivo más que a los músculos. Los calambres suelen
ser inofensivos, no requieren tratamiento y la forma de prevenirlos es
evitando el ejercicio después de comer y haciendo estiramientos antes de
practicar ejercicios y al irse a dormir.
El músculo para
contraerse tiene necesidad de energía. Esta es la resultante del proceso
químico en el cual el azúcar, la glucosa, es "destruida" con el consumo
de oxígeno y producción de agua, anhídrido carbónico y energía.
En
condiciones normales el organismo está capacitado para absorber
suficiente cantidad de oxígeno, pero en caso de realizarse algún
esfuerzo físico prolongado, esta cantidad puede ser insuficiente.
En
ausencia de oxígeno, la glucosa se transforma en "ácido láctico", que si
se acumula en cantidad excesiva, provoca el calambre muscular.
Cuando
el esfuerzo físico se interrumpe, el ácido láctico va al torrente
sanguíneo, donde es destruido y, así, el espasmo concluye. El calambre
también puede ser causado por la escasa circulación sanguínea, o por el
contacto con agua fría.
